Durante el despliegue del “Corredor Humanitario de Banderas Blancas”, en la ruta La Paz–Oruro, se priorizó la protección de la vida de los integrantes de la caravana y el repliegue ante situaciones de riesgo registradas en las labores de despeje de puntos de bloqueo, informó este sábado el ministro de Obras Públicas, Mauricio Zamora.
“Lo primero que tiene que prevalecer es la vida humana”, sostuvo la autoridad en una entrevista telefónica con Erbol, cuando se dirigía a un punto seguro tras participar en la acción humanitaria junto a policías, militares, transportistas, periodistas y civiles.
Desde la madrugada de este sábado se ejecutó el operativo de banderas blancas, con el objetivo de habilitar la vía y garantizar el tránsito de insumos esenciales hacia La Paz y El Alto, ciudades afectadas por las medidas de presión de grupos radicales.
Sin embargo, durante el avance del contingente, grupos que mantienen bloqueada la ruta atacaron la estación de peaje de Vías Bolivia en Achica Arriba, dañaron maquinaria pesada, incendiaron puntos de control de la Aduana Nacional y lanzaron piedras contra la caravana.
El ministro indicó que en Copata se registró una “emboscada con dinamita”, lo que obligó a retroceder y tomar una ruta alterna para resguardar la integridad de todos.
Explicó que el desplazamiento se realizaba en un convoy numeroso, por lo que fue necesario reforzar las medidas de seguridad.
En ese marco, informó que una flota con aproximadamente 50 efectivos policiales quedó rezagada, situación que obligó a detener momentáneamente el avance para reorganizar el grupo.
Asimismo, el recorrido debió modificarse debido a las dificultades en la vía principal, lo que ralentizó el avance previsto.
El ministro señaló que la baja visibilidad durante la noche y las dificultades de comunicación complicaron el movimiento, aunque aseguró que el conjunto del contingente se encuentra seguro.
“Estamos retornando para ponernos en buen recaudo todos”, afirmó después de remarcar que la decisión buscó evitar mayores riesgos.
Finalmente, reiteró que el Gobierno mantiene su disposición al diálogo y que la continuidad del corredor humanitario será evaluada según las condiciones de seguridad en la ruta.
Horas antes de los destrozos, la caravana del corredor humanitario logró avanzar por sectores como Senkata y Ventilla, aunque ya se habían reportado agresiones aisladas contra vehículos policiales y motorizados de apoyo.





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