El diputado Rodrigo Fuenzalida anunció que el próximo fin de semana se llevará a cabo un encuentro estratégico en el sitio donde se proyecta la construcción de la presa Carrizal. En esta cita participarán las brigadas parlamentarias de Tarija, Chuquisaca y Potosí, junto a instituciones como la Empresa Nacional de Electricidad (ENDE), gobernaciones y municipios. El legislador destacó que el objetivo es consolidar un bloque del sur del país para impulsar una obra que considera funcional para la soberanía energética, permitiendo no solo el abastecimiento interno sino también la exportación de electricidad a países vecinos.
La urgencia del proyecto radica, según el parlamentario, en el agotamiento de las reservas de gas natural, que actualmente subsidian la generación de energía en Bolivia, sosteniendo que es imperativo cambiar la matriz energética hacia fuentes renovables como el agua para garantizar la sostenibilidad económica.
«Estamos quedándonos sin gas, el tema de la energía es subsidiada con el gas, porque necesitamos generar mayor cantidad de recursos y porque el tema de la transición energética va a ser necesaria a nuevas fuentes que son renovables, como el tema del agua», explicó, señalando que la hidroeléctrica representa una inversión de más de mil millones de dólares que dinamizará el empleo y la venta de insumos locales.
Ante las voces que alertan sobre posibles daños al ecosistema y a la actividad pesquera en la cuenca del Pilcomayo, el diputado aseguró contar con la documentación técnica necesaria para desmentir tales impactos. El proyecto contempla el control del flujo hídrico durante todo el año, lo que beneficiaría a la producción sin romper el equilibrio ambiental.
Fuenzalida utilizó como ejemplo histórico el embalse de San Jacinto, recordando que en su momento también enfrentó una fuerte oposición por supuestos daños al Valle Central, pero que hoy en día es el principal motor de inversión para la industria de la uva, vinos y singanis en la región.
El legislador enfatizó que la reunión en Carrizal no busca excluir a quienes se oponen al proyecto de ley, sino integrarlos en una mesa de diálogo técnica para evitar que la obra se detenga por una puja de intereses. «Estamos invitando también a aquellos colectivos que están en desacuerdo con el proyecto de ley y que ya lo han manifestado para que de manera técnica podamos hacer una explicación de lo que ocurre», afirmó, recalcando que la meta es obtener un documento conjunto que despeje las dudas de la población.
Finalmente, el proyecto Carrizal se presenta como una solución definitiva para la sequía en la zona del Chaco boliviano, con la proyección de irrigar 90.000 hectáreas. Una vez concluida la reunión inicial del fin de semana, se conformarán comisiones especiales para socializar el plan en las localidades locales, explicando que la hidroeléctrica no afectará la producción tradicional.






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