La dirigencia obrera resolvió movilización con cabildo abierto para evaluar medidas frente a denuncias de corrupción, falta de combustibles y cuestionamientos a decretos vigentes.
La Central Obrera Boliviana (COB) oficializó una movilización nacional para el 1 de mayo que incluirá una marcha y la realización de un cabildo abierto, en el que se pondrán en consideración demandas acumuladas y posibles medidas a asumir. La determinación fue adoptada en ampliado y comunicada por su máximo ejecutivo, Mario Argollo, quien señaló que la presión de las bases fue determinante para avanzar en esta convocatoria.
Según explicó, la jornada no se limitará a una expresión simbólica por el Día del Trabajador, sino que buscará constituirse en un espacio de deliberación colectiva. Entre los temas anunciados figuran denuncias de corrupción, problemas en el abastecimiento de gasolina y observaciones a decretos que sectores afiliados consideran contrarios a la normativa vigente.
“El país está molesto, nos piden medidas de hecho”, afirmó Argollo, al describir el clima que, según dijo, se percibe en sindicatos y organizaciones sociales. En su intervención, remarcó que las demandas no han sido atendidas y que existe una acumulación de reclamos que ahora desembocan en esta convocatoria.
El dirigente insistió en cuestionar la gestión económica y la administración de recursos. “¿Dónde está el ahorro en dólares? 1.320 millones, ¿quitaron subvención?”, expresó, planteando dudas sobre cifras que, a su juicio, no han sido explicadas con claridad por las autoridades. Estas observaciones se suman a críticas sobre el manejo general de la economía y la falta de respuestas concretas.
Durante su pronunciamiento, Argollo reiteró que el Ejecutivo no ha dado señales de apertura efectiva. “El gobierno no responde, no da solución, el pueblo está molesto”, sostuvo, al tiempo de señalar que las bases perciben continuidad en actores políticos. “No hay cambio, vemos a los mismos politiqueros”, agregó, en referencia a la conducción estatal.
El máximo ejecutivo de la COB también se refirió al presidente, cuestionando su actitud frente a las movilizaciones anunciadas. “Presidente, deje de actuar desafiante, no sufre como pueblo”, dijo, luego de mencionar declaraciones oficiales que, según indicó, restan importancia a la protesta social.
Pese a la dureza de sus afirmaciones, Argollo sostuvo que la movilización no busca afectar la estabilidad institucional. “Nadie quiere desestabilizar al gobierno”, indicó, aunque afirmó que la situación actual es resultado de decisiones asumidas desde el propio Ejecutivo. “El gobierno se está desestabilizando solito”, añadió.
En relación con el diálogo, el dirigente aseguró que no recibieron ninguna convocatoria formal. Señaló que, ante esa situación, la COB no asistirá a reuniones con el Ministerio de Trabajo y reiteró el pedido de renuncia de la autoridad del área, marcando una distancia clara con ese espacio institucional.
La convocatoria al cabildo se presenta como un punto de inflexión para la organización, que anticipa decisiones colectivas en función de lo que determinen sus bases. En ese marco, Argollo cerró su intervención con una crítica directa: “Se pilló al gobierno en calzoncillos, no tiene plan de gobierno”, frase que sintetiza el tono de la dirigencia frente a la actual coyuntura.






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